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Cuando su niño tiene una emergencia

Hoy en día, el cuidado de emergencia de los niños en los Estados Unidos es mejor que nunca antes. Cada año, más de 30 millones de niños reciben cuidados especiales que salvan vidas en las salas de emergencia del país. Hoy día, los Departamentos de Emergencia son atendidos por especialistas en Medicina de Emergencia que ofrecen los más altos niveles de cuidado a los pacientes de todas las edades.

Emergencias infantiles

No hay nada más preocupante para los padres de familia que cuando su hijo o hija tiene una emergencia médica.  Si su niño pequeño ingiere veneno, o su hija comienza a atorarse, ¿sabe usted qué hacer?

El Colegio Americano de Médicos de Emergencia [The American College of Emergency Physicians (ACEP)] quiere ayudarle a responder a una emergencia médica.

Previniendo emergencias

Los padres pueden proteger la salud de sus niños al proveer buenos cuidados y realizar acciones para prevenir lesiones.

Las lesiones no intencionales son la principal causa de muertes en los niños entre el primero año y los 21 años de edad. Las lesiones más comunes son aquéllas relacionadas con los vehículos automotores, ahogamientos, el fuego y quemazones, asfixia, atoros, lesiones no intencionales causadas por armas de fuego, caídas y envenenamientos.

  • Si su niño o niña tiene un pediatra o médico de familia, usted ya ha dado el primer paso para prevenir una emergencia médica al proveer cuidados de salud preventivos de emergencia y al tratar enfermedades menores antes de que se conviertan en serias.
  • Si usted no cuenta con un seguro de salud, usted podría ser elegible para obtener cobertura de seguro médico gratis o de bajo costo a través del Programa Estatal de Seguros de Salud para Niños.  Para averiguar si usted el elegible, llame sin costo al número telefónico nacional, 1-877-KIDS NOW (543-7669). Aun si usted no fuera elegible, su niño o niña podría serlo.
  • Vacune a los niños contra las enfermedades graves.
  • Use los asientos de seguridad en los automóviles y sea un buen ejemplo – use su cinturón de seguridad.  Coloque a los niños de 12 años o menos en los asientos posteriores de los vehículos, con sus respectivos cinturones de seguridad abrochados, o en asientos de seguridad para niños propiamente asegurados, que sean apropiados para la edad y el tamaño de su niño o niña. Nunca coloque a un bebe pequeño en un asiento de seguridad que mire hacia atrás, sobre el asiento delantero de los vehículos equipados con una bolsa de aire de emergencia. Los niños entre los 4 a 8 años de edad aproximadamente, de 40 a 80 libras de peso (18.2 kilogramos a 36.4 kilogramos) y menores de 4 pies 9 pulgadas (1 metro 44.8 centímetros), deben estar asegurados en asientos de seguridad elevados (“booster seats.”)
  • Asegúrese que su hijo o hija utilice equipos de seguridad. Los niños siempre deben usar cascos y equipos de protección apropiados cuando vayan en bicicleta, en patines o cuando practiquen deportes.
  • Haga que su casa segura para sus niños al colocar medicamentos y venenos fuera del alcance de su niño o niña (vea la Lista de Seguridad del Hogar de ACEP).  En caso tenga una emergencia por envenenamiento, llame al 800-222-1222.

Preparándose para una emergencia médica

El siguiente paso es preparase para una emergencia. El pediatra de su niño o niña, o el doctor de la familia, puede describirle el tipo de cuidados médicos que existen en su comunidad y ayudarle a desarrollar un plan de emergencia antes de que ocurra una emergencia.

Asegúrese que su hijo o hija sepan cómo solicitar ayuda por teléfono.  Practique con ellos. Ellos deberían saber cómo llamar al 911, o al número local de emergencias y dar sus nombres, dirección y una descripción breve del problema.

Organice la información médica de su familia. Mantenga el historial y la información médica de cada uno de sus miembros familiares al día y tenga copias en su casa, carro y billetera. Lleve la información con usted cuando vaya a la Sala de Emergencias. Adicionalmente, llene los formularios para consentir el tratamiento para cada uno de sus hijos. Provea copias a todas las personas que toman cuidado de sus hijos (por ejemplo, a las niñeras, sus parientes, las enfermeras en los colegios y los profesores). Este formulario permitirá que quienes tomen cuidado de sus hijos puedan autorizar el tratamiento en una situación de emergencia cuando usted no esté con su niño o niña.

Señales de alerta de una emergencia médica

Siempre busque atención médica inmediata si cree que su niño o niña está teniendo una emergencia médica. Los padres deben saber que los niños tienen problemas médicos particulares y pueden mostrar síntomas diferentes a los de los adultos cuando se enferman o sufren lesiones. Sus tratamientos también son diferentes. Los síntomas que son serios en los niños, puede que no sean tan serios para los adultos, y viceversa. Adicionalmente, es posible que los niños no puedan comunicar qué es lo que está mal, lo cual significa que usted debe interpretar su comportamiento.

Las emergencias médicas pueden ocurrir por eventos súbitos como una caída seria, un choque automovilístico, o una herida o corte profundo.  También se pueden producir lesiones serias por una descarga eléctrica; la obstrucción de objetos en los orificios nasales, el oído y ojos; la hipotermia; o por mordeduras de animales o humanas. Las lesiones a la cabeza pueden ser serias, especialmente si son seguidas por confusión, dolores de cabeza severos, pérdida del conocimiento, o vómitos.

El comportamiento del niño o niña o algunos síntomas pueden indicar también una emergencia médica. Considere pedir atención médica inmediata si su niño o niño muestra los siguientes síntomas:

  • Comportamiento extraño o retraído, o cualquier trastorno del comportamiento normal
  • Respiración anormal, o con dificultad
  • Reacciones cada vez más lentas o caída en el estado de alerta
  • Sueño excesivo
  • Irritabilidad
  • Dificultades en la alimentación
  • Confusión o delirio
  • Piel o labios que se vuelven azules o morados (gris en el caso de los niños de piel más oscura)
  • Pérdida del conocimiento
  • Sangrado fuera de control
  • Dolor incremental, severo o persistente
  • Fiebre acompañada por cambios en el comportamiento (especialmente con un dolor de cabeza severo y/o súbito acompañado por cambios mentales, rigidez en el cuello/espalda, o sarpullido)
  • Vómitos o diarrea severos o persistentes

Estos son algunos ejemplos. Consulte con el médico de su hijo o hija acerca de otras señales de alerta. Otros factores, tales como problemas médicos previos, pueden ser importantes.

Cuando ocurre una emergencia

Cuando un niño o niña tiene una emergencia médica, es importante mantener la calma y pedir ayuda.

  • Si necesita ayuda inmediata llame al 9-1-1 (o a su número local de emergencias).
  • Si es necesario y sabe cómo, proceda a realizar respiración boca a boca o CPR (resucitación cardio-pulmonar).
  • Si usted ha aprendido primeros auxilios, aplique las técnicas que conoce para detener el sangrado severo, controlar el shock, atender fracturas y controlar la fiebre, hasta que llegue ayuda.  Adicionalmente de ser necesario y en caso usted sepa cómo, ejecute el procedimiento básico contra las asfixias para infantes y niños.
  • Si su niño o niña está teniendo un ataque, colóquelo/a sobre la alfombra en el piso con la cabeza del niño o niña mirando hacia un costado y quédese con él o ella hasta que llegue ayuda.

En una emergencia médica, los padres deben llevar a sus hijos a la Sala de Emergencias más cercana, a no ser que se le derive a otro hospital cercano por el médico del niño o niña, o por el personal de los servicios de emergencia. Sin embargo, en caso el tiempo sea crucial (por ejemplo, cuando un niño se está asfixiando) vaya a la Sala de Emergencias más cercana y consiga ayuda lo más rápido posible. Una ambulancia puede llevar a su niño o niña a la Sala de Emergencias más cercana o a un centro especializado cercano, en caso ello sea lo apropiado. Si es necesario, una vez que su niño sea estabilizado, se le podrá transferir a un hospital con capacidad pediátrica avanzada.

Yendo a la Sala de Emergencias

Traiga consigo los medicamentos que está utilizando y su historial médico.  También traiga consigo el líquido o medicamento que su hijo o hija haya ingerido y que usted sospeche que le haya intoxicado. Los hospitales pueden ser lugares asustadores para los niños. Para calmar la ansiedad en sus niños, traiga consigo el juguete o libro favorito de su hijo o hija.

En adición:

  • Explique qué es lo que espera. Sea honesto y trasmita tranquilidad.
  • Escuche a su niño o niña. Déle permiso para que haga preguntas, permítale llorar y hablar de lo que siente. Dígale a su niño o niña que es normal tener miedo y a que diga cuando le duele algo.
  • Comparta sus sentimientos con su niño o niña, pero manténgase calmado; los niños se dan cuenta cuando un adulto está ansioso o nervioso.

Para los niños con condiciones mentales crónicas o discapacidades, se encuentra disponible una plantilla de historial médica – la Plantilla de Información de Emergencia para Niños con Necesidades Especiales. La plantilla debe ser llenada por el pediatra o especialista que atiende al niño. Los niños con necesidades especiales de salud también deberían usar signos médicos que así lo indiquen –un collar o brazalete con información sobre los medicamentos que use, hospitalizaciones, operaciones y vacunas.

Copias de todas estas plantillas están disponibles en la página Web de ACEP.

En adición, ACEP recomienda que usted:

  • Mantenga botiquines de primeros auxilios bien provistos en su casa y vehículo, incluyendo las plantillas del historial médico de su familia.
  • Coloque los números de emergencia cerca de todos sus teléfonos.
  • Aprenda a reconocer las señales de alerta de emergencias de los niños al tomar una clase de primeros auxilios y aprender CPR (resucitación cardio-pulmonar).  La Cruz Roja Americana y la Asociación Americana del Corazón [American Heart Association] puede estar dictando cursos en su localidad. 

Recuerde que los médicos de emergencias tienen conocimientos especiales para tratar las emergencias de niños y para identificar problemas que puedan poner en riesgo la vida. Los programas de residencia de Medicina de Emergencia ofrecen entrenamiento comprehensivo en el cuidado de emergencias infantiles. Los médicos internistas son capacitados en la administración del flujo de aire para pacientes pediátricos, mecanismos de resucitación y cuidado de emergencia por traumas.

Los médicos de emergencias han liderado el camino para mejorar los estándares y la calidad del cuidado de emergencias infantiles alrededor del mundo. Muchos han dedicado sus carreras para mejorar el cuidado de emergencias infantiles mediante las investigaciones, la capacitación, el desarrollo de políticas clínicas y la educación pública sobre mecanismos de prevención de lesiones y enfermedades. El ACEP estuvo entre las primeras organizaciones en desarrollar guías pediátricas para los Departamentos de Emergencias y las ambulancias.

Los médicos de emergencias continúan desempeñando un rol activo en el desarrollo de sistemas innovadores que están revolucionando el cuidado infantil de emergencias.

Haga clic aquí para descargar el formulario de “Consentimiento para el tratamiento médico/quirúrgico/de emergencia”. http://www.acep.org/1,4001,0.html?ext=.pdf

Adhiera los siguientes números cerca de, o a todos sus teléfonos:

NÚMEROS TELEFÓNICOS DE EMERGENCIA

 

Servicios Médicos de Emergencia: 9-1-1, o:

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Departamento de Policía: 9-1-1, o:

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Departmento de Bomberos: 9-1-1, o:

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Departamento de Emergencia:

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Centro de Control por Envenenamiento:

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Médico Familiar:

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Pediatra:

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Dentista:

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Su Número de Teléfono:

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Su Dirección:­

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Para más información o materiales, visitewww.emergencycareforyou.org o llame al 1-800-320-0610, extensión 3006.

Descargo de responsabilidad: Se avisa a los lectores que las afirmaciones y opiniones expresadas en esta publicación son provistos como guía y no deben ser tomados como política del ACEP. La información en esta publicación no debería ser usada para sustituir el cuidado médico y recomendaciones del médico o especialista que atiende a su niño o niña. El ACEP descarga cualquier responsabilidad por las consecuencias derivadas de cualquier acción tomada basándose en estas afirmaciones u opiniones.

Derechos de autor (Copyright © 2002). Colegio Americano de Médicos de Emergencia [The American College of Emergency Physicians], Dallas, Texas. Todos los derechos reservados. Impreso en los Estados Unidos de América. Con excepción a lo permitido bajo la Ley de Derechos de Autor de los Estados Unidos de 1976 [United States Copyright Act of 1976], no se permite la reproducción, transmisión o acumulación parcial o total de esta publicación en una base de datos o sistema de acceso de información, sin contarse con un permiso escrito previo del productor de esta publicación.

El Colegio Americano de Médicos de Emergencia [The American College of Emergency Physicians] desea agradecer a los Departamentos de Emergencia del Centro del Hospital de Virginia [Virginia Hospital Center] y el Hospital INOVA Fairfax en Virginia por sus contribuciones a esta publicación.


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